lunes, 5 de septiembre de 2016

He cambiado.

He cambiado. Os prometo que he cambiado. Pongo a mis reyes de testigos que ya no cierro los bares, que estudio a diario y que trabajo con tenacidad. Que ya no amo a horas dispares a mujeres distintas, que ya no soy un cualquiera cualquier noche de verano. Y lo prometo de nuevo por quien haga falta, y por ello este blog empieza como el primer día: vacío. Lo completaré, poquito a poco, cuando necesite contar algo. No prometeré una entrada al día, porque el nuevo Yo no promete cosas que no cumplirá; pero os prometo palabras, líneas, párrafos, textos, y todo el sentimiento e ilusión que, hasta ahora y en adelante, le he puesto a la escritura. Hoy empieza un nuevo día, y es la una de la madrugada. Hoy no voy a hacer café. 
03/09/2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario