miércoles, 28 de febrero de 2018

Tu derecho a decirlo

        Quisiera poder quemar una bandera sin temor alguno. Romperla a cachos, espachurrarla. Quisiera insultar abiertamente a los que nos gobiernan, y denunciar todo aquello que hagan que sea ilegal, inmoral o éticamente reprobable. Quisiera que todos aquellos herejes (del griego Hairetikós, “el que es libre de elegir”) que estén en desacuerdo con el Estado de Derecho, con el capitalismo, con la Iglesia, con la religión, o incluso con la libertad, lo pudieran decir en voz alta, vocearlo sin preocuparse de qué dirán.

            Quisiera que todos aquellos que estén en contra del maltrato animal y los que estén a favor de los toros pudieran decirlo sin tirarse piedras. Que quienes estén en contra de la homofobia y de la homosexualidad, de la Monarquía y de la República, de uno u otro himno, de todas las banderas o de ninguna de ellas… pudieran decirlo abiertamente, destrozar su garganta sin que alguien se ofenda entre medias. Porque en la era de lo políticamente correcto falta gente de verdad que diga lo que piense y que esté dispuesto a pagar el precio de sus palabras escuchando las de otros. Porque un renovado Voltaire de este siglo (o Beatrice Hall, su biógrafa, aunque no seré tiquismiquis en la autoría) vuelva y diga mientras escuchamos atentos “no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Claro que, estaríamos con los cascos de música puestos, o en alguna red social. Y no entenderíamos nada, como siempre.


Artículo para El Deporte Conquense el 28 de febrero de 2018

miércoles, 21 de febrero de 2018

Interpretación


            Un día mi padre me dijo que tenía que probar lo de ser actor. Imagino que no es por mi alma genéticamente preparada para la interpretación (ningún antecesor mío se ha dedicado a eso, que yo sepa), ni por mi labia o desparpajo. Lo dirá imagino, por ser un caras, un poco pintas, y por poder poner casi a la perfección la voz de quien dobla a Robert de Niro cuando dice Abogado… De hecho, algún amigo mío me lo ha repetido con el tiempo, que dedicarme a la interpretación sería una buena salida para mí, y el caso es que no me importaría probarlo. Vergüenza no tengo y oye, no sería la primera vez que hiciera el ridículo. Además, como todo buen actor, tendría mi padrino. Unos escogen a Ricardo Darín, otros a Morgan Freeman… Yo escogería a Anna Gabriel.
            Lo de Anna Gabriel ha sido la bomba, ha sido un papelón. Todos sabemos que está interpretando un papel, lo que no sabemos es cuál. No sabemos si en España interpretaba el papel de roja revolucionaria por la libertad catalana, o ahora está interpretando el de niña buena y tranquila que no quiere que papá la castigue por haber roto un plato en la comida. Brillante. Creo que es la mejor interpretación que ha habido en los últimos años y por eso la he escogido a ella de madrina. Y no me tachen de loco, debo pensar que es actriz. Porque si fuera profesora de Derecho como asegura, no puedo creer que sea tan ignorante e insensata. Si fuera política, no podría ser tan bipolar, renunciando a sus valores a la primera de cambio (que no está en Cuba; está en Suiza). Así que me veo obligado a creer que es actriz, porque de lo contrario, me vería obligado a pensar que es una hija de puta taimada y fría que se ha reído de media España. En fin, espero que la veamos pronto en los Goya.


Artículo para El Deporte Conquense el 21 de febrero de 2018

viernes, 16 de febrero de 2018

El David de Miguel Ángel

            El otro día me comentó un amigo que, en una revista feminista, se decía algo así como que “masturbarse pensando en una chica es una violación telepática”. Luego añadió que eso pasaba por tener como referente feminista a una tal Ilenia (concursante de Gran Hermano, o algo así). Y a pesar de que discrepo en muchas cosas con él, pensé que llevaba razón; porque si el referente feminista fuera Simone de Beauvoir, las cosas serían diferentes. Desde luego, la violación telepática está más cerca de la idea de prohibir el uso de preservativo, propio de la Iglesia (como asesinato con premeditación y alevosía) que del Il est interdit D´interdire del mayo francés estudiantil, progresista, liberal y feminista. Y es que cada vez se presta más la prohibición, en todos los ámbitos. La multinacional de la información falsa y las frases de motivación Facebook, prohibió unos cuadros del siglo XVI o XVII, no recuerdo la noticia con exactitud, porque se veía el aparato reproductor. Aparato reproductor, por otro lado, consentido hace un porrón de años por las autoridades, pero que la evolución darwinista ha dilapidado en nuestros asexuales y veganos cuerpos y por eso nos escandalizan tanto.

            No sé exactamente a dónde vamos a llegar, pero se nos está yendo de las manos. La Iglesia más retrógrada se está frotando las manos, porque sin hacer nada están consiguiendo todos sus propósitos. El David de Miguel Ángel, símbolo de la República de Florencia frente a la hegemonía Médici, obra maestra del Renacentismo, es una vergüenza porque se le ve el pito. Como críos.



Artículo para El Deporte Conquense, el 16 de febrero de 2018