martes, 6 de septiembre de 2016

Carta a un hijo.

Mi primer gran sueño, fue ser el mejor jugador de baloncesto de la historia. Quería dejar a Jordan en el pasado. Pero mi excusa fue que medía 1.80.
Mi segundo gran sueño, fue ser el Cortázar del siglo XXI, la joven reencarnación de Don Pablo Neruda; escribir un libro que hiciera parecer un segundón a todos los demás. Rayuela o Cien años de soledad quedarían obsoletos en el tiempo. Pero mi excusa fue que jamás gané un concurso de escritura.
Mi tercer gran sueño, fue ser un intelectual. Un profesor de historia –con lo que ganarme el pan- y un lector de todo lo que se pudiera leer –con lo que ganarme la vida-. Quería ser un gran personaje a la altura de los mayores teóricos y pensadores europeos de entre los siglos XIX y XX. Y mi absurda excusa fue que no había trabajo como profesor de instituto.

No sean idiotas. No sean tan absurdos como yo. Persigan sus sueños y corran más que las excusas, porque si te alcanzan, pensarás que te ha dado un calambre en la pierna.


05/09/16

No hay comentarios:

Publicar un comentario