Mi primer
gran sueño, fue ser el mejor jugador de baloncesto de la historia. Quería dejar
a Jordan en el pasado. Pero mi excusa fue que medía 1.80.
Mi segundo
gran sueño, fue ser el Cortázar del siglo XXI, la joven reencarnación de Don
Pablo Neruda; escribir un libro que hiciera parecer un segundón a todos los
demás. Rayuela o Cien años de soledad quedarían obsoletos en el tiempo. Pero mi
excusa fue que jamás gané un concurso de escritura.
Mi tercer
gran sueño, fue ser un intelectual. Un profesor de historia –con lo que ganarme
el pan- y un lector de todo lo que se pudiera leer –con lo que ganarme la
vida-. Quería ser un gran personaje a la altura de los mayores teóricos y
pensadores europeos de entre los siglos XIX y XX. Y mi absurda excusa fue que
no había trabajo como profesor de instituto.
No sean
idiotas. No sean tan absurdos como yo. Persigan sus sueños y corran más que las
excusas, porque si te alcanzan, pensarás que te ha dado un calambre en la
pierna.
05/09/16
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