Tras repasar infinitamente los
hechos desde un punto de vista externo, ajeno y objetivo, considero que lo que
en el partido de la calle Ferraz ha ocurrido es indignante para votantes y
ajenos. Nunca había existido tanta indisciplina en un partido. Aunque, claro.
Indisciplina. Intereses. No se sabe. Qué es mayor, ¿el interés de un sector del
partido por moderar la postura para con Rajoy –por el bien de España-? ¿O el
interés de un sector del partido por ocupar la mesa de Sánchez?
Cualquier escritor medianamente
aceptable podría escribir una gran novela negra sobre el tema; y cualquier
escritor de tres al cuarto podría escribir su “número cero” echando fango y
fango sobre el principal partido de izquierdas de este país. Así que seré un
escritorcillo, a secas, como versa mi tuiter, y expondré los hechos.
Lo que es seguro, y no cabe sombra
de duda porque son, como digo, hechos ciertos, es que no todo es lo que parece
en política. Que el once de julio, en ejecutiva federal, se adoptó una postura
determinada (negar el gobierno de Rajoy). Y que en torno al veinte de
septiembre del mismo año (escaso mes después), los mismos que tomaron una decisión,
pretendieron acabar con el cabeza de partido que estaba defendiendo dicha
postura. ¿Por qué no solicitan la realización de una segunda ejecutiva donde
poder cambiar de postura por los cauces habituales? A partir de aquí, todo lo
que diga será opinión, y eso siempre le corresponde al lector.
13/10/2016
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