Me he cansado de que al debatir
sobre el tema de “La Manada” (o similares) me llamen bestia. Me he cansado de
que nos introduzcan a todos (se habla de “los hombres”, no de “los violadores”)
en un saco, al que en realidad, corresponde un porcentaje infinitesimal de los
hombres. Me he cansado de que, caminando por la noche, las chicas que me cruzo
me miren con ojos de “no me hagas nada por favor”. Y de eso no tiene la culpa
la televisión, la tiene la sociedad, que es tonta del culo por creérsela. ¿O me
trago a palo seco que todas las que salieron a la calle el mismo día que se
hizo pública la Sentencia de “la Manada” se la leyeron antes? De verdad, acaso
alguien se cree que esos gilipollas (gilipollas lo son seguro; delincuentes no
lo tengo tan claro), ¿llevarían a una chica con la que ligan (entre los cinco,
o uno solo de ellos, me da igual) a realizar prácticas sexuales debajo de una
farola? ¿Acaso buscar un sitio íntimo los hace peores? Yo, a día de hoy, no he
mantenido relaciones sexuales a plena luz del día y en mitad de la calle. Entre
otras cosas, por un tema de orden público. Pero la máquina del Fango de Umberto Eco no descansa... y nosotros
caemos porque somos unos ignorantes. O acaso es que una chica no puede tener la
fantasía sexual de acostarse con cinco hombres… No, desde luego que no, eso es
una aberración, las mujeres son siempre castas y puras y no pueden tener fuegos
internos.
Da igual lo que diga. Los medios lo
han dicho todo y poseen la verdad absoluta. Se la llevaron a un sitio oscuro,
la forzaron entre cinco, ahogaron sus gritos de socorro, y la hundieron en la
mayor humillación existente. Pero nadie, nadie de los que ponen “qué vergüenza”
en Facebook, o los que piden la cabeza de los Jueces (¡Dios bendito!) se ha
leído los Hechos Probados de la Sentencia, porque entonces, y si saben leer –no
apuesto por nadie- se verían en la obligación de reconocer que 9 años de
condena son más que ejemplares; son casi injustos. Porque por supuesto que no
se demuestra la violación, si no que apenas se dilucida el abuso. Y da igual,
porque quien lea este artículo me llamará monstruo, y me veré obligado a vivir
en una sociedad machista, donde una chica “no puede querer acostarse con cinco
a la vez”, porque no es decoroso –lo hace un hombre y es un puto rey-;
completamente ignorante, porque repito: nadie de los que ponen a parir el mundo
se ha leído la sentencia, y de leerla no la habrían entendido; y ciega, porque
nos basta con lo que vemos en “Antena3”.
Artículo para El Deporte Conquense, el 16 de mayo de 2018
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