Decía Emilio Lledó, en una
entrevista para el periódico “El Mundo”: No
entiendo el nacionalismo más que como un asunto de dineros de unos cuantos
interesados. Están jugando con la emocionalidad de la gente justificando
diferencias que no existen. Nacer en un país o en otro no es más que una cuestión
de azar. Viene a decir algo así como que el nacionalismo tiene que ver más
con el interés, el dinero y el poder, que con el sentimiento de pertenencia a
un país. Pero además, los nacionalismos tienen inquebrantables símbolos
representativos.
La bandera de España, por ejemplo,
es un símbolo representativo del nacionalismo español, con el que deberíamos
sentirnos identificados todos los españoles. Pero no es así; la izquierda
siente desapego y la derecha se la ha apropiado exclusivamente para sí. Además,
la izquierda no quiere hacerlo propio, y la derecha no quiere ni que se arrime;
cuanto menos que se lo apropie. Por ello, cuando un humorista se suena los
mocos con ella, unos se ríen de una broma a la que no le dan más importancia, y
otros intentan hundirlo en la miseria.
Independientemente de los
sentimientos que se tengan hacia un símbolo, el gesto parece feo. No porque sea
una bandera, un trapo, o un color, sino porque es un símbolo representativo. No
obstante, el linchamiento que el humorista en sí está recibiendo, es de todo
punto desorbitado, desproporcionado e injusto; más propio de una sociedad
primitiva que avanzada, después de pedir perdón en contadas ocasiones. En mi
opinión, el mayor desprecio a la bandera lo han hecho políticos, no los
humoristas. Lo han hecho quienes guardan capital oculto en Suiza, quienes
rescatan carreteras y no personas, quienes ponen en tela de juicio las
pensiones y no sus privilegios, quienes no pagan impuestos, quienes enchufan
amigos en empresas en lugar de apostar por el libremercado, quiénes rescatan
bancos y no a inmigrantes que mueren en el mar. La bandera es un símbolo, y la
nuestra representa, por desgracia, todo lo que acabo de enumerar.
Columna para el Deporte Conquense, 8 de noviembre de 2018
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